Viernes, 18 de Mayo, 2012
La Conferencia de Copenhague debe acordar el próximo tratado global sobre cambio climático

En la Conferencia de Partes de Copenhague, todas las miradas estarán puestas en lo que suceda en este encuentro de trascendental importancia para el planeta. Cuando los gobiernos de todo el mundo se reúnan en la Conferencia de las Partes sobre Cambio Climático de las Naciones Unidas (COP15) para crear el próximo tratado global sobre el cambio climático, que se pretende sustituya al actual Protocolo de Kyoto.

Esta reunión formará parte de un proceso que se inició hace casi 20 años, la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC, en sus siglas en inglés). La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático fue adoptada en Nueva York el 9 de mayo de 1992 y entró en vigor el 21 de marzo de 1994. Permite, entre otras cosas, reforzar la conciencia pública, a escala mundial, de los problemas relacionados con el cambio climático.

Las negociaciones en la COP15 son muy complejas, esta sección es solo una breve guía para orientar a la ciudadanía sobre lo que los  legisladores están haciendo en esta reunión tan importante y muestren así cómo podemos posicionarnos este año y exigir un tratado que se corresponda con los últimos datos científicos.

Datos científicos  
Para frenar el aumento de la temperatura es necesario estabilizar las concentraciones atmosféricas de CO2 y otros gases de efecto invernadero producidos por el hombre. Para mayor conveniencia, los científicos agrupan estos gases en una única referencia conocida como "CO2 equivalente". Su concentración actual es de 386 partes por millón (ppm). Incluyendo otros gases de efecto invernadero, la cifra de CO2 equivalente es de unas 462 ppm y está en alza.                                                

El 4º Informe del IPCC, Grupo Intergubernamental de expertos científicos sobre Cambio Climático publicado en 2007, establece que para asegurar una estabilidad climática a largo plazo es necesario limitar el aumento de la temperatura global por debajo de los 2ºC respecto a los niveles preindustriales lo que implica volver a concentraciones de CO2 de 350 ppmy en última instancia a las concentraciones preindustriales.

Este objetivo requiere reducir las emisiones globales en al menos un 80% en 2050 respecto a los niveles de 1990. Las emisiones globales tendrán que alcanzar un máximo alrededor de 2015 y posteriormente iniciar un descenso acusado.

Protocolo de Kyoto
La UNFCCC estableció el primer tratado de cambio climático, el Protocolo de Kyoto, acordado por 184 gobiernos en la ciudad japonesa del mismo nombre en diciembre de 1997. Entró en vigor en 2005, con el compromiso de que 37 países industrializados redujeran sus emisiones una media del 5% respecto a los niveles de 1990, en el período de 2008 a 2012. Además, los países en desarrollo, como China, India y Brasil, aceptaron asumir sus  responsabilidades, pero sin incluir objetivos de reducción de emisiones.

El Protocolo constituyó un primer paso histórico para controlar los gases de efecto invernadero. Sin embargo, su impacto en la tendencia ascendente de las emisiones han sido muy reducido y algunos de los mecanismos en los que se basa son cuestionables.
 
El camino a Copenhague
En la COP13 de Bali, los negociadores redactaron la Hoja de Ruta de Bali, un documento que garantizaba la creación de un nuevo tratado en el 2009 que sustituyera al tratado actual, ya los actuales objetivos de reducción fijados por el protocolo de Kyoto expiran a finales de 2012.

Un año después, en la COP14 en Polonia, los gobiernos apenas tomaron algunas decisiones, de modo que dejaron a los negociadores un gran trabajo por hacer en el 2009, ya que no sólo tendrán que elaborar un tratado con el que todos los gobiernos estén de acuerdo, sino que además sea más ambicioso y atienda a los imperativos científicos del cambio climático para que sea aceptado por todos los ciudadanos. Ahí es donde nosotros entramos en juego para presionar a los líderes políticos.

El protocolo de Kyoto se centra en cuatro áreas principales: mitigación, adaptación, financiación y transferencia de tecnología. Estos puntos nos llevan directamente a los temas más importantes (y polémicos): ¿Cómo reduciremos las emisiones? ¿Cuánto y cuándo? ¿Cómo nos adaptaremos a las consecuencias que ya vemos? ¿Quién asumirá la responsabilidad? ¿Quién pagará?

Presiones sobre la COP
Basándose en la ciencia, la COP13 afirmó que los países industrializados deberían reducir sus emisiones en un 25-40 % en 2020 respecto a los niveles de 1990, como objetivo intermedio, logrando reducciones más acentuadas en adelante. Sin embargo a principio de 2009 las promesas hechas por la mayoría de las naciones siguen situándose por debajo de este rango, a pesar de los compromisos en mayor o menor grado de los diferentes países.
La Unión Europea es el único bloque que ha ofrecido reducciones cercanas a esta cifra, proponiendo un 20% y ampliando su límite al 30% si otros países adoptan objetivos similares. Japón se ha comprometido ha reducir un 25% en 20020. Mientras Estados Unidos y China han anunciado su intención de reducir sus emisiones sin fijar objetivos.
Las organizaciones de la sociedad civil demandan objetivos más ambiciosos fijando la reducción  de las emisiones en, al menos, un 30% para 2020 y en un 80% para 2050, respecto de los niveles de 1990.

Fecha: 09-Dic-09

http://www.minagua.gov.bo/web_anexo/titulares/conferencia_copenhague.html

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